jueves, 28 de junio de 2012

ÉL

(...)Y ahí estaba él, de pie junto a la fuente. Nuestras miradas se enlazaron en cuestión de milésimas de segundo, nada ya importaba, solo estábamos él y yo. Me quería. Le quería. Nada más debería importar. Era como caer en un sueño del que nunca quieres despertar, junto a él todo era de color de rosa. Pero como todo cuento, la nube negra apareció y dió un vuelco a mi vida. De repente todo se volvió gris y mi vestido rosa comenzó a desgarrarse. Todo lo que yo tocaba se desvanecía, todo incluso él. Pero no me quedé a comprobarlo. Salí el castillo corriendo sin el avisar de mi ausencia. Fuera comenzó a llover y en los aldeanos se empezó a dibujar una triste sonrisa producto de mi presencia. ¡Yo era el peligro! Nunca me di cuenta, hasta entonces. Me dirigia hacía el bosque, una última mirada atrás y......el último latido de mi corazón....el puñal se me fué de las manos, pero no era cosa mía. Me di la vuelta y la ví a ella, me había salvado la vida, la vida a la que daba más importancia que yo. Me dió la mano y me dijo: "Vámonos, tu vida es más importante que cualquier amor. Tu príncipe no llego, no se dio cuenta de tu dolor, no es tiempo de compadecerse." (...)

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